Una gestante acompañada es una gestante más protegida
El embarazo no es un camino que una mujer deba recorrer sola. El apoyo de la familia y del entorno puede marcar la diferencia en el cuidado de la salud de una gestante y su bebé.
Acompañar a una gestante significa ayudarla a asistir a sus controles prenatales, escucharla, estar atentos a cualquier señal de alarma, facilitar su traslado cuando necesite atención y brindarle apoyo emocional durante el embarazo y después del parto.
También significa no minimizar sus síntomas ni decirle que “espere a ver si se le pasa”. Ante una situación que genere preocupación, es fundamental buscar orientación y atención oportuna en los servicios de salud.
El cuidado es de todos
Una madre necesita sentirse escuchada, protegida y acompañada. Una familia informada puede reconocer una señal de alarma y ayudar a tomar una decisión a tiempo.
Por eso, el llamado es para todos los tolimenses:
Si conoces a una gestante, acompáñala. Si eres parte de su familia, cuídala. Si hace parte de tu comunidad, ayúdala.
Porque prevenir la mortalidad materna es una responsabilidad compartida.
Dar vida no debe costar una vida.
Campaña “Dar vida sin perderla”