Después del parto, las señales de alarma no pueden esperar
El nacimiento de un bebé es motivo de alegría, pero el cuidado de la madre continúa. Durante los días y semanas posteriores al parto pueden presentarse complicaciones que, si no se atienden a tiempo, pueden poner en riesgo su vida.
En el marco de la campaña “Dar vida sin perderla”, la Secretaría de Salud del Tolima invita a las familias y a toda la comunidad a reconocer los principales signos de alarma durante el posparto y actuar oportunamente.
Una mujer que acaba de dar a luz debe acudir a los servicios de salud si presenta sangrado vaginal abundante, fiebre, escalofríos, flujo con mal olor, dolor intenso, dolor de cabeza fuerte, visión borrosa, dificultad para respirar, dolor en el pecho, hinchazón o dolor en una pierna, convulsiones, desmayo o cambios importantes en su estado de conciencia.
También es importante vigilar las heridas de una cesárea, episiotomía u otro procedimiento. Si presentan mayor dolor, enrojecimiento, secreción, pus, mal olor o se abren, requieren valoración médica.
La familia también es parte del cuidado
Después del parto, muchas madres concentran toda su atención en el recién nacido y pueden dejar de lado sus propios síntomas. Por eso, el acompañamiento de la familia es fundamental.
Preguntar cómo se siente, observar cambios y ayudarla a buscar atención cuando sea necesario puede marcar la diferencia.
No hay que esperar a que una señal de alarma desaparezca. No se debe automedicar. Ante una situación de riesgo, hay que buscar atención de manera inmediata.
La prevención de la mortalidad materna es una responsabilidad compartida. Cuidar a una mujer después del parto significa cuidar también a su bebé, a su familia y a toda la comunidad.
Dar vida no debe costar una vida.
“Dar vida sin perderla” es una campaña de la Secretaría de Salud del Tolima para sensibilizar, prevenir y movilizar a todos los tolimenses alrededor de la salud y la vida de las madres.
Reconocer una señal. Actuar a tiempo. Proteger una vida.
